PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Puerto rico sigue mal,cierran mas de 179 escuelas publicas.

PUBLICIDAD

Linette Anadón ya conocía ese temor. Por segunda vez en menos de 3 años el Estado conminaba con cerrar la escuela pública que dirige en la urbe de Ponce, en el sur de Puerto Rico.

“Cuando comenzaron los cotilleos de que otra vez iban a cerrar escuelas, supe que la nuestra iba a aparecer ahí”, le afirmó a BBC Planeta.
Anadón había escuchado hacía unos meses que solo quedarían abiertos planteles con más de doscientos cincuenta estudiantes y el suyo, llamado Salvador Busquets, solo cuenta con ciento ocho.
Puerto Rico se declara en quiebra para remodelar su millonaria deuda
cuatro claves para comprender la histórica quiebra de Puerto Rico (y qué papel juega EE.UU.)
Entre dos mil diez y dos mil quince, la corporación se había salvado de estar entre las más de cien que fueron clausuradas por el gobierno.
Esta vez, Anadón aguardaba percibir la “mala nueva”, mas no de ahí que dejó de sentirse frustrada cuando el anuncio se hizo oficial.
“Esto es una desolación, nos consume mucho emotivamente”, expresó en referencia a la comunidad que hace una parte del instituto, que asimismo sirve de espacio para actividades culturales y deportivas en horario extracurricular.

El Busquets es uno de los ciento setenta y nueve planteles públicos que van a cerrar sus puertas a fines de este mes por orden del Departamento de Educación de la isla, que hizo el anuncio el viernes pasado.
Recortes en la mitad de la crisis
Se trata del cierre de mayor escala en la historia de Puerto Rico, que afecta a más de dos mil setecientos maestros y supone el traslado de unos veintisiete pupilos a otras escuelas para el comienzo del nuevo año escolar en el mes de agosto.
Quienes se oponen a medida apuntan que afectará a los estudiantes menos favorecidos, reducirá la calidad y que miles y miles de maestros no van a tener empleo en el futuro.

Prácticamente el ochenta por ciento de los pupilos matriculados en las mil trescientos treinta y dos escuelas públicas de la isla vive bajo el umbral de la pobreza.
Ese dato ilustra la situación que atraviesan los puertorriqueños, en una grave crisis económica que ha significado medidas de parquedad y un índice de pobreza del cuarenta y cinco por ciento .
En días recientes, el estado libre asociado de EE.UU. se declaró en quiebra para remodelar una deuda fiscal de US dólares americanos 73.000 millones.
La estrategia del siglo XVIII que Puerto Rico desea utilizar para ser aceptado por Washington como el estado cincuenta y uno de EE.UU.
El Departamento de Educación —cuyo presupuesto de US dólares americanos 3.000 millones representa prácticamente el treinta por ciento del total del de la isla— apuntó que ahorrará US dólares americanos 7 millones por año con motivo del cierre de escuelas.
Mas ciertos críticos de la resolución estiman que fue enteramente económica y no consideró otros factores.

Una isla con menos estudiantes
“Los pequeños acabarán hacinados y miles y miles de enseñantes quedarán a la deriva”, demandó en una entrevista con BBC Planeta Edwin Morales, vicepresidente de la Federación de Maestros de Puerto Rico, un sindicato que reúne a más de tres mil profesores públicos.
Su preocupación la comparten decenas y decenas de educadores y representantes, que el primer día de la semana protestaron contra la medida en las entradas de los planteles localizados en diferentes zonas del territorio.
Morales, no obstante, reconoció que ha habido una reducción significativa de población estudiantil debido a la migración en la última década de prácticamente cuatrocientos cincuenta puertorriqueños a EE.UU. y a la reducción en la tasa de natalidad en la isla.

El sistema escolar público pasó de tener prácticamente seiscientos estudiantes en dos mil dos a trescientos ochenta en dos mil quince, según las cifras del Consejo de Educación de Puerto Rico.
Este fue uno de los factores que consideró el Departamento de Educación para decidir sobre el cierre de las ciento setenta y nueve escuelas.
“Con menos estudiantes, era lógico que debíamos ajustar el tamaño del sistema educativo”, justificó la secretaria de Educación, Julia Keleher

En ese ajuste, los más perjudicados van a ser los maestros transitorios, que tienen contratos temporales de renovación anual.
La funcionaria explicó que el presupuesto del año próximo va a poder reducirse en un diez por ciento al prescindir de muchos de estos contratos.
Una determinación que preocupa a cientos de enseñantes que actualmente trabajan bajo esa figura legal, quienes temen no poder localizar empleo en el futuro.
Mas Keleher arguyó que la oficina que encabeza “no es una agencia para dar empleo al mundo entero”.
“Si tengo maestros que verdaderamente no necesito más, pues voy a deber bajarlos de la nómina”, sentenció.
Miles y miles de dólares americanos
Los que apoyan el cierre de las escuelas apuntan que ciertas tienen infraestructuras en mal estado o bien una población estudiantil tan baja que no se justifica su conservación.

Educación pública en Puerto Rico
cuatrocientos diez novecientos cincuenta
pupilos estudian en el sistema público
setenta y ocho con cinco por ciento de la población total estudiantil vive bajo niveles de pobreza
treinta y uno por ciento de los estudiantes precisa de educación singular
ciento setenta y nueve planteles educativos van a cerrar a fines de mayo
mil ciento cincuenta y tres escuelas continuarán abiertas
Departamento de Educación de Puerto Rico, Consejo de Educación de Puerto Rico
Getty
Como la enseñante retirada Wanda Ramos, de sesenta y dos años, quien trabajó a lo largo de más de 2 décadas en instituciones públicas y privadas.
“Hay que preguntarse si merece la pena gastar miles y miles de dólares americanos en sostener una escuela con escasos estudiantes y que no tenga la mejor infraestructura, cuando hay una corporación próxima que podría cobijar a esos pupilos”, le afirmó a BBC Planeta.
Estos centros educativos, conforme el Departamento de Educación, están dotados de instalaciones más recientes y en mejor estado.
“Con el ahorro que representan las escuelas que cerraremos, vamos a poder invertir esos fondos en desarrollar programas singulares y dar más dotación a las que quedan”, añadió la secretaria de la agencia, Julia Keleher.
Conforme la funcionaria, en ciertos institutos “ni tan siquiera hay libros” ni conexión a internet.

Contrariedades
La promesa del traslado de los pequeños a centros educativos mejor dotados no calma las inquietudes de ciertos progenitores que viven en zonas rurales.
“Esta es una zona montañosa y la escuela receptora queda como a 3 quilómetros de nuestra casa”, afirmó a BBC Planeta Luzaina Peña, madre de un pequeño de 5 años.
Peña, de treinta y uno años, es trabajadora social del mismo instituto al que asiste su pequeño, el Merced Marcano, en la localidad de Toa Alta, en el norte de la isla.
Con el cierre de esa escuela, Peña deberá aguardar a que la reubique el Estado en un centro educativo de algún pueblo anexo

Aún no sabe si el gobierno proveerá transporte escolar para su hijo, mas está convencida de que no cuenta con el dinero para pagarlo.
En su papel de trabajadora social cuestiona el poco tiempo que tuvieron los maestros y progenitores para informar a los pequeños del cambio, en tanto que el cierre está programado a fines de mes.
“Pequeños míos lloraron por el hecho de que no comprendían que ahora se apartan y que van a otra escuela”, apuntó.
“Nuestra escuela es nuestro orgullo”
Para otros progenitores, las escuelas disfrutan de afecto en la comunidad y han servido como agentes de cambio social en un ambiente de pobreza.
De esta forma lo aseveró Adneri Rivera, que estudió hace 3 décadas en exactamente la misma corporación en la que el día de hoy está anotada su pequeña hija en el nivel preescolar y múltiples sobrinos.
“Nuestra escuela es nuestro orgullo”, le afirmó a BBC Planeta la madre de treinta y nueve años, cuyos hermanos asimismo cursaron la primaria en el centro educativo Hipólito Cáldero, en la localidad rural de Corozal, en el centro de Puerto Rico.

Rivera calificó como un “golpe durísimo” que la escuela, con ciento cincuenta y nueve estudiantes, deba cerrar en los próximos días.
“Este sitio ha aportado al desarrollo de personas que han brillado. Grandes escultores, pintores, hasta una Miss Puerto Rico salió de acá”, prosiguió afligida.
Rivera, quien es profesora de otra corporación que continuará abierta, cuestionó que deterioros en la infraestructura y una baja nómina de estudiantes sean razones suficientes para la clausura.
Según ella, la autoridad educativa efectuó una reunión con “cientos y cientos de representantes de escuelas que solo tuvieron 2 minutos para expresar por qué razón su corporación no debía cerrarse”.
Por su lado, el Departamento de Educación sostiene que se hizo un análisis pormenorizado en el que participaron los centros de enseñanza a lo largo y ancho de la lista.
Pese al esmero, Rivera piensa que no fue suficiente.
“No sabemos qué pasará con nuestros hijos, cuál va a ser su porvenir”.

PUBLICIDAD

Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *